GLOBOS DE ORO 2013: NOMINACIONES

DE PESOS PESADOS Y CAMBIOS DE CICLO

Se acerca la Navidad, o lo que es lo mismo, los amantes del cine y las series de televisión empezamos a focalizar todo o parte de nuestro debate, formal e informal, en la tradicional sucesión de galardones a “lo mejor” que estas industrias han parido a lo largo del año en el mundo anglosajón (con espacio para invitados de fuera). Y así será hasta el último fin de semana de febrero, con la entrega de los Oscar y los Independent Spirit (y también de su contrapartida satírica, los Razzie). Aunque bueno, los platos fuertes de la televisión, a cuyo habitual calendario la temporada de premios coge siempre a medias, no se dilucidarán hasta pasado el verano, con los igualmente jugosos (y algo más apasionantes) Emmys.

Esta semana se empezaron a dejar claras las cartas que se moverán en este caprichosa y no siempre incierta mesa. Tras los Critics’ Choice y el Sindicato de Actores, este mediodía fue la Hollywood Foreign Press Association (HFPA) quien anunció las nominaciones a sus también celebérrimos Globos de Oro, que cada año suponen la primera piedra de la Santísima Trinidad de los galardones en la industria cinematográfica, seguidos de los BAFTA de la Academia Británica y finalmente de los inconfundibles Oscar.

Pues bien, las cartas ya se encuentran sobre la mesa y toca hacer juego, no sin antes analizar las claves de lo que nos encontraremos este año en la (para algunos repetitiva y cansina) temporada de premios. Entre los sospechosos habituales de estos meses se encontrarán pesos pesados del arte cinematográfico de la talla de Spielberg, Tarantino o Haneke (último ganador de la Palma de Oro de Cannes, repitiendo honor), junto a fenómenos más recientes como Kathryn Bigelow, Tom Hooper o el cada vez más sorprendente (para bien) Ben Affleck. En la pequeña pantalla, por su parte, se confirma radicalmente el cambio de ciclo en el trono catódico, anunciado el año pasado con la derrota en los Emmy de Mad Men (el cual había ganado en cuatro ediciones consecutivas) ante la nueva reina de la televisión “qualité”: la efervescente Homeland. Vamos con los detalles.

Cine: entre pillos anda el juego

Lo predecible: La noche más oscura, Lincoln, Django desencadenado y Argo (la única ya estrenada en España) se repartirán el bacalao de los grandes apartados en Drama, mientras que el bloque de Comedia/Musical bailará entre Los miserables y El lado bueno de las cosas. Todas ellas, más que seguras candidatas al corte final de la categoría reina absoluta de los Oscar. Así pues, tanto el bloque de Dirección como el de Guión apenas arrojan sorpresas. Meryl Streep es siempre una fija por ligera e insignificante que sea su película de turno, mientras que el premio a lo foráneo estará entre lo intenso (Amor) y lo agradable (Intocable). Tim Burton, Pixar y DreamWorks, a por la medalla de la animación.

Sorpresas: la presencia de La vida de Pi en los apartados técnico se daba por descontada, pero su candidatura a Mejor Drama y Mejor Director sí que nos ha tomado algo desprevenidos a algunos. Otras que sonaban pero no hasta tal magnitud eran las británicas La pesca del salmón en Yemen, que además ha colado a su dúo protagonista en sendas categorías, o más aún El exótico Hotel Marigold. Agrada, eso sí, ver que por fin se han acordado de Wes Anderson, al igual que Marion Cotillard, nueva cara habitual en Hollywood desde su Oscar en 2007 pero a la que sólo parecen tomar en serio cuando vuelve a su Francia. Las sesiones, sensación indie, se ha colado por duplicado en el bloque interpretativo, mientras que llaman la atención Jack Black o Maggie Smith (a la que efectivamente sí esperábamos en televisión) por títulos de alcance un tanto discreto. Al mismo tiempo, puede que la candidatura de Denzel Washington se deba a una eficaz campaña de promoción, pero la de Richard Gere por la discreta El fraude sí que cuesta encajar, máxime con todos los que se han olvidado.

Ausentes: la que más se echará en falta, por una razón u otra, será El caballero oscuro: la leyenda renace, pues no se han acordado ni del propio Nolan ni de la monstruosa rendición de Tom Hardy. Un signo de lo olvidado que parece que va a estar este año el cine de género, con mayor presencia en otras ediciones, pues tampoco hay rastro de Looper, una de las sorpresas del año, ni de esa cuota de compromiso con Skyfall que esperábamos cayese en Javier Bardem. Pocas cartas de invitación para lo ‘made in Sundance’, con reconocimiento escaso o nulo para Las ventajas de ser un marginado, Bestias salvajes del sur o incluso el regreso de Judd Apatow. Poco bagaje asimismo para The Master, con pleno para sus intérpretes pero fuera de los altos hornos. ¿Presiones de la Cienciología o crédito agotado para los Weinstein?

El director de esta última, Paul Thomas Anderson, es el gran ausente en la péntada de directores, junto con David O. Russell, cuya película ha sido destacada en todo lo demás, o Tom Hooper, al que apenas vacilaron en premiar, hace casi dos años, por El discurso del rey, pese a su condición de novato en esas esferas. Tampoco les ha parecido suficiente el exitazo de Ted. En cuanto a los actores, llama la atención que, gustándoles tanto los focos de la fama y los grandes nombres, hayan dejado en el tintero desde elecciones tan evidentes como la de Robert de Niro (El lado bueno de las cosas) hasta otras más “por inercia” como Anthony Hopkins o Scarlett Johansson (Hitchcock). Igualmente, y por agravio comparativo con sus compañeros de reparto, Jamie Foxx (Django desencadenado). En cuanto a los títulos de habla no inglesa, no era descabellado contar con el reconocimiento a los veteranos Taviani y su César debe morir.

Televisión: la nueva reina ante la reválida

Lo predecible: las que no podían faltar de ninguna manera eran Homeland, para consolidar su reinado, Modern family, para continuar su buen karma (aunque ya tiene competencia más fuerte) o Game change, la gran destacada del año en los formatos cortos, aunque tampoco Boardwalk Empire, la apuesta en firme de HBO en Drama, o Breaking bad, cuota de una AMC que se ha quedado del todo coja. En cuanto a particulares, ¿quién se imagina unos Globos de Oro sin Alec Baldwin y Tina Fey, Julianna Margulies, Louis C.K., Eric Stonestreet o Sofia Vergara? ¿O sin potentes fenómenos recientes como Zooey Deschanel o Lena Dunham? Aquí, en cambio, sí han mantenido esa tendencia tan predecible a las “caras conocidas”, aunque sus respectivas series se sirvan como mayor baza del “efecto finale” (Glenn Close), pertenezcan a un eminente segundo plano (Don Cheadle) o se encuentren nuevamente en un bloque que no los corresponde (Jessica Lange).

Sorpresas: la entrada de The Newsroom, gran novedad en drama y nueva niñita de los ojos de la HBO, no tendría tanto aliciente si no fuese por la serie cuyo lugar ha tomado. Toma una magnitud algo desmesurada Downton Abbey (con doblete de actrices), que “promociona” categoría en estos galardones pese a su pérdida de relevancia. No se esperaba tampoco a The hour tras su paso desapercibido por los Emmys de 2011, ni la renovada presencia de Episodes y Matt LeBlanc, que no se produjo en los Emmy, especialmente del actor, que perdió peso mientras el conjunto de la serie mejoró en su segunda temporada. Nashville ha sido de los pocos estrenos destacados de las generalistas en el pasado otoño, y no llama la atención que se hayan acordado de Connie Britton en un personaje, ahora sí, a su medida, pero sí que entrase en el paquete su particular némesis en la ficción, Hayden Panettiere. Aunque para dejarnos boquiabiertos, la nominación de Smash en el apartado principal de Comedia/Musical. Los soplos de aire fresco son Danny Huston, el ascencente Max Greenfield y, por fin, el tan esperado Mandy Patinkin, un pilar sin el que Homeland no se sostendría.

Ausentes: he aquí el gran aliciente, sin lugar a dudas, de estas nominaciones, ha sido la ausencia, por primera vez desde que concurre a competición (el año pasado no entró en el periodo de valoración al no haberse emitido episodios en todo 2011) de Mad Men, la cual perdió definitivamente su trono (lo de Boardwalk Empire en los Globos de 2011 fue una falsa alarma) en los pasados Emmy, pero ha mantenido suficientemente su calidad (que ya es mucho), brindándonos más de un episodio para enmarcar, como para que ahora la olviden de esta manera. Sólo la representa Jon Hamm (otro sempiterno candidato sin recompensa), ni un espacio han guardado para alguien más de su inmejorable reparto (me vale cualquiera: Hendricks, Moss, Slattery, Harris, Kartheiser). Queda patente que las normas que rigen el buen karma de una determinada serie se rigen por leyes que escapan a la lógica.

Y afirmo esto porque también se han caído otras niñas bonitas como 30 Rock o New girl (pese a la prominencia de sus intérpretes) Parks and Recreation (aún se le resiste la categoría reina) o Glee (cero absoluto tras su final lógico que finalmente no lo fue). La cancelación repentina de Boss no le ha valido una baza “académica” como a otras sí le ocurre, y Juego de tronos ya no es prioritaria en las parrilla de salida de HBO (la han reemplazado The Newsroom y Girls) hacia las medallas, al igual que Veep se tiene que conformar con la candidatura de Julia-Louis Dreyfus, reciente Emmy y por ende favorita. Otros repartos ignorados cual pueblo enfurecido son los de Boardwalk Empire (sin rastro más allá de Buscemi, ni siquiera para la igualmente fundamental Kelly MacDonald) o el resto de integrantes de la familia moderna, ni siquiera una Julie Bowen que ha repetido Emmy, y aún espera su primera invitación al Beverly Hilton. Y si se acordaron por fin de Mandy Patinkin, era de recibo hacer lo propio con Morena Baccarin, cuyo peso en el argumento y la intensidad de Homeland crece entrega tras entrega (pronto season finale, al loro). En los formatos cortos, brillan por su ausencia las muy comentadas Hemingway & Gellhorn (en el apartado principal) o la versión afroamericana de Magnolias de acero de Lifetime (de vacío absoluto).

¿Qué os parecen estas candidaturas? Tenéis tiempo de echar pestes o que se os caiga la baba, estáis en vuestro derecho. En un mes exacto conoceremos el veredicto final, de la mano de (las casualmente nominadas) Tina Fey y Amy Poehler. Por supuesto, nosotros os lo contaremos en directo, como tanto nos gusta.

Lista completa de nominados

Críticas publicadas: IntocableLo imposibleLa vida de Pi.

Series comentadas: Boardwalk Empire, Episodes, Homeland, Mad MenModern family, Nashville.

 

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